
Movimiento social y ecológico en San Pedro de la Paz
Aumentar los espacios de participación y decisión en el gobierno local
Desde la creación de la comuna de San Pedro de la Paz el movimiento social y ecológico local ha dado pasos importantes, aumentando su organización y desatando luchas por mayor justicia social y ambiental. La comunidad se ha movilizado y tomado conciencia de la importancia de defender el Humedal Los Batros, el Parque Laguna Grande, Las Lagunas, la Cordillera Nahuelbuta, el río Bio Bio, en fin, todos los elementos del sistema natural que son parte de nuestro medio y nuestro patrimonio. En esa lucha se han generado alianzas sociales amplias, de gente de distintos barrios y poblaciones, unidos contra la voracidad empresarial y la complicidad del Estado y la clase política.
La última batalla en la cual el movimiento social y ambiental participó y aportó fue sin duda la derrota electoral del ex alcalde Jaime Soto: no tanto con votos, sino haciendo conciencia de la responsabilidad de esa administración en profundizar los problemas de San Pedro, con una gestión comprometida con los capitales inmobiliarios, alejada de los barrios populares. La gente expresó su descontento y cambió al alcalde. Eso es positivo: fue un triunfo de la gente. Pero ahora lo más importante, es no bajar los brazos, y no volver a delegar en el nuevo alcalde la responsabilidad de gobernar la comuna que fue dejada a su antojo, la clase política inevitablemente traicionará nuestras esperanzas, pues sus intereses son otros, y su proyecto no es el nuestro.
El mundo social de San Pedro es diverso y está en crecimiento, está lleno de iniciativas autónomas de los ciudadanos, en la educación, en la cultura, en el deporte, en el medioambiente, lógica que se debe fortalecer, pero además, la única manera efectiva que tenemos los vecinos de San Pedro de la Paz de cautelar nuestros intereses sociales y nuestro proyecto de un desarrollo social igualitario y justo, ecológicamente responsable, y de aumentar los espacios de participación y decisión en el gobierno local. Esto sólo será posible ejerciendo una fiscalización continua sobre las autoridades, y exigiendo una participación activa en las decisiones comunales, un co-gobierno entre le mundo social y las autoridades.
Los desafíos que tenemos hoy no son pocos: el humedal Los Batros sigue asediado por los intereses de los especuladores; la Cordillera Nahuelbuta sigue siendo destruida por la expansión urbana desbocada de los sectores ABC1 y por las plantaciones forestales que agotan el suelo y destruyen la biodiversidad; las ferias libres están bajo asedio, las quieren sacar, reubicar, quitarnos espacios públicos y de comercio más justo en beneficio de las grandes cadenas de supermercados; los barrios sufren un deterioro continuo, hay poca arborización, serios problemas con la recolección de basura, falta de reciclaje, etc. Y además está por aprobarse un proyecto de Plan Regulador Comunal, que diseñado con una participación ciudadana deficiente, propone usos de suelo que reafirman la marcada segregación social existente - entre quienes viven con escasa calidad de espacio público y alta densidad en los sectores bajos (arenosos o inundables), y quienes viven en los cerros en un contexto privilegiado -; incorporando peligrosos proyectos viales sobre recursos naturales transcendentales, así como por ejemplo la ruta concesionada sobre el Humedal los Batros y el cuarto puente sobre el Bio Bio, proyecto impulsado fehacientemente por la del Ministerio de Obras Públicas.
Para quienes queremos una ciudad distinta, verde, justa, llena de cultura y oportunidades, y profundamente democrática, es hora de no bajar los brazos del trabajo de base, de la organización social: aún más, en este año de elecciones parlamentarias y presidenciales, donde la clase política se dejará caer en nuestros territorios con sus cantos de sirena, no basta con resistir, hay que comenzar a contraponer una alternativa.
José Morales
Comité de Defensa de San Pedro
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