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martes, 10 de marzo de 2009

LA ETERNA CULPA DE NOSOTRAS LAS MUJERES


EL ABORTO EN LATINOAMERICA Y EL CARIBE
La culpa eterna de las mujeres
¿Cómo ha sido este tiempo en prisión?
… no me ha venido a ver mi abogada, mis amigas me abandonaron. Nadie me viene a ver. No tengo calzones, no tengo ropa, no tengo shampoo, ninguna cosa. Ni siquiera un chaleco. Cuando llegué, me robaron en el Patio 1 todas las cosas que traía… Menos mal que no saben las otras que me hice un aborto porque ya me habrían matado. Acá se pelean todas. Le juro que si tuviera la oportunidad de suicidarme lo haría.
¿Nadie sabe acá adentro que está presa por un aborto?
No. Ya no sé qué decirles cuando me preguntan por qué estoy aquí. Yo quiero salir. Quiero recuperar a mi hija. Quiero cuidarla. No quiero que le pase lo mismo que a mí. Ella no tiene la culpa.
¿Tiene alguna idea de cuánto tiempo se quedará presa?
No lo sé. Estoy procesada por la ley antigua y no me han dicho nada. Mi abogado no ha venido a verme. Nadie se ha preocupado de mí. A nadie le interesa. Mis amigas me dijeron que no me iban a abandonar, pero me dejaron sola. Hay días que se me olvidan aquí. Eso me da susto. Me quiero ir luego. Si no, me va a pasar algo malo. De repente, me duele mucho la cabeza. No sé en verdad lo que me pasa, pero es algo malo. Todas las noches hay sangre de los cortes que las niñas se hacen en los brazos. Si los brazos de las reincidentes están llenos de tajos. Y yo no soy una reincidente. A nosotras, las que estamos por violencia intrafamiliar o por haber perdido un hijo concientemente, no nos sirven las terapias. ¡Si supiera cómo te obliga el sistema! La realidad es algo que no puedo soportar. Y me da miedo lo que se me olvida. Sé que me voy a matar en uno de esos momentos. Y nadie lo va a evitar.
Así termina la entrevista que salio en piensa chile el 5 de abril del 2008, Evelyn mujer de 43 años es una de las tres mujeres presas en Chile por aborto, mujeres que tienen más cosas en común de lo que ellas mismas creen; pobres, de población, sin estudios academicos, con historiales de violencia desde niñas y presas pese a todas las marchas y protestas para evitar que en Chile las mujeres sigan muriendo por aborto y tenga la opción de elegir sobre sus deseos y cuerpos.
Pero por qué en chile las mujeres siguen siendo encarceladas por aborto y por qué siguen siendo expuestas a abortos clandestinos poniendo en riesgo incluso la vida?. La agenda feminista como prioridad desde años contempla dos temas centrales el derecho al aborto legal y gratuito y la violencia contra las mujeres, pese a eso ni el aborto a sido tema en los países de Latinoamérica, ni la violencia deja a las mujeres en paz.

Y es que es difícil poder decidir sobre nuestros cuerpos cuando vivimos bajo la tutela de esposos consientes del poder que tienen, hijos creciendo bajo este poder, estados cómplices de este abuso (dirigido en su mayoría por hombres), médicos conservadores, la iglesia con el dios patriarcal machista , dueño y señor de nuestros pecados y perdones, una justicia constituida por hombres iluminados con criterio misogeno, más difícil aún si esta tutela controla incluso la petición de cruzar las trompas para no tener hijos en donde es el marido quien debe autorizar el deseo propio de las mujeres, misma tutela controla cuentas de bancos, poderes conyugales, derechos sobre los hijos poniendo a las mujeres bajo una tutor paternalista, conocedor de lo que es mejor para las mujeres, entonces si como mujeres el poder de control incluye desde nuestro derecho a decidir nuestros deseos… ¿Que podemos esperar las mujeres por el derecho al aborto?.
¿Pero quien es el verdadero culpable de dicha tutoría, de esta prohibición constante sobre el cuerpo de las mujeres?, quien es el que incluso divide a las mismas feministas que luchan por el derecho a las mujeres a decidir?. Nada más y nada menos que dios, el mismo dios que impulsa a fundamentalistas religiosos que a través de los libros sagradamente intocables busca la culpa como eje central de la decisión de las mujeres, mismo dios que dirige la vida de los legisladores, médicos, jueces y gobiernos.
Pero tocar a quien provoca tanto daño en el cuerpo de las mujeres siempre es peligroso, más aún si este buen dictador tiene tantos protectores. Pero nos atreveremos a la denuncia mas allá de quienes editan incluso esta nota.

Hablamos del mismo dios que amenaza a legisladores de México y Uruguay por votar a favor del aborto en esos países, pero muchos y muchas dirán: “no es dios si no los fundamentalistas quienes interpretan mal”, pero ¿que Iglesia regida por este dios permitirá el aborto como un derecho de las mujeres? ¿Habrá una entre las miles de todo el mundo que nos permita decidir sobre nuestros cuerpos sin consultarles?

Pero vamos por parte.
“Se denomina fundamentalismo a distintas corrientes religiosas que promueven la interpretación literal de un texto, como autoridad máxima, ante el cual ninguna otra autoridad puede invocarse, y que debería imponerse sobre las leyes de las sociedades”,
“Culpa es el término jurídico que, según Francesco Carrara, al igual que la negligencia, supone la "voluntaria omisión de diligencia en calcular las consecuencias posibles y previsibles del propio hecho"

El dios que interviene en las mujeres

La culpa ha sido y será siempre el eje central de la vida de las mujeres, se nos implanta la culpa por pensar, por desear, por hablar, por incluso tener la razón, somos culpables de que el marido nos deje, que el marido nos pegue, que el marido nos mate, somos culpables de quedar embarazadas y no cerrar el deseo, somos culpables de tener hijas mujeres y no varones, tan condenable es tener culpa que existen la culpa civil, la culpa penal y el delito culposo hoy en la justicia chilena y es que la culpa es más que sentir que nos equivocamos, si no que se convierte en una negligencia que necesita condena y por ende el juicio de quien la fomenta, ¿pero qué impulsa a que nosotras las mujeres creamos en la culpa y nos sometamos a la condena y el juicio de quien la fomenta?.

Liliana mizrahi psicóloga que ha trabajado la culpa sobre las mujeres pone este texto bíblico para entender un poco más el tema: “y DIOS dijo ala mujer: yo multiplicare tus afanes y tu gravidez. Parirás a los hijos con DOLOR estarás SUJETA al PODER del VARON y EL TE DOMINARA” génesis.

La culpa no es un sentimiento natural si no un instrumento cultural de gran potencial y efectividad para neutralizarnos, domesticarnos y someternos a una cultura que nos domina y controla. Somos culpables desde que nacemos, las mujeres somos la fuente de todos los pecados que luego María redimirá.
Este poder de control exige de mujeres educadas, bien sentadas, estereotipadas (bien maquilladas, con la faldita larga, uñas pintadas, no vestidas como niñitos, pelo largo, bien señoritas), este poder necesita mujeres sacrificadas, madres abnegadas, esposas ejemplares fieles sin sueños eróticos y siempre dispuestas. Mismo poder necesita a mujeres que crean por sobre todo en la vida y no en la muerte, aún cuando esta muerte signifique perder incluso la propia vida.

El dios que interviene en el Estado

Son el instrumento necesario para las decisiones tomadas por senadores y diputados que controlan los estados y justifican a los gobiernos de turno. Presidentes y presidentas laicas, católicas, mormonas, pentecostales, cristianos o judíos todos deben ser un buen ejemplo ante las ceremonias creadas para redimir las culpas y los errores cometidos y así ser aceptados públicamente. No es casual que hasta tengamos en Chile el día nacional de las iglesias evangélicas y protestante, el día de la virgen y el día de la manda a todos los santos, entre otros. Esta es la forma que son reconocidos en la nación los fundamentalismos fomentados por estos grupos discriminadores.
Tampoco es casual que nuestra región sea la cuna de la campaña misógina, racista, lesbofobica, homofobica y transfobica que el grupo las águilas fomenta en la universidad del biobio y a través de facebook para evitar que salga la ley antidiscriminacion.
Algunos son más “ABIERTOS” al tema y deciden apoyar de la noche a la mañana (cerca de las elecciones) a las mujeres por el derecho al aborto, a la disidencia sexual en su lucha contra la discriminación y la visibilidad, al pueblo mapuche en su lucha contra la dictadura democrática, a las pobladoras y pobladores en el barrio, a los estudiantes en la educación justa, a la creación de una civilización más ordenada y sobre todo creyente y respetuosa. Así como en otros países es el veto presidencial de la republica quien decide sobre el aborto por eso, en Chile ¿Elegiría a favor de las mujeres nuestra presidenta Michelle bachelet? O nuevamente seria políticamente correcta y elegirá a la masa conservadora de nuestro país que impone sus dogmas.

El dios que interviene en la justicia

La culpa también necesita que se le reconozca, que se avale su veracidad y por ende que se le legalicé, ante esta necesidad jueces, juezas, abogados, abogadas, fiscales, testigos falsos puestos por el Estado y DIOS. Así se legaliza y garantiza la desigualdad hacia las mujeres, se encarcela y se criminaliza aquellas que simplemente no deseaban ser madres, que se les rompió el condón, que fueron violadas,que estaban solas, porque eran jóvenes, porque sus vidas estaban en riesgo, porque el embarazo no tenía buen fin, porque simplemente no querían etc.

Si hasta los jueces del tribunal constitucional pinochetista nos dicen que hablan con dios para decidir que es lo mejor para el cuerpo de las mujeres. Justicia heteronormativa, machista y cómplice de que en Chile permite que las mujeres sigamos muriendo por femicidios. Misma justicia que justifica a agresores y culpa a las mujeres, a las lesbianas, a las mapuches, a las más pobres. Justicia que se compra, que se vende y que se remata a quienes tienen dinero para comprarla. Misma justicia que fomenta la culpa, el castigo.

Entonces si tenemos a un dios que interviene en el cuerpo de las mujeres, en los estados y gobiernos de turno y en las justicias chilenas, tenemos a un dios omnipresentemente dictador que se mete e interfiere en la sociedad y sobre todo en el cuerpo y en las decisiones de las mujeres, controla su decisión a tener o no tener hijos, como tenerlo, como criarlo y como hacerlos mujeres y hombres de bien que continúen el ciclo de sometimiento… ¿habrá en algún momento de la historia (que nunca se a contado de las mujeres) algo a nuestro favor?.

Pese a todo las mujeres en chile y el mundo las mujeres continuamos abortando en forma clandestina, muriendo pese a los juramentos de médicos a dioses y diosas y pese que algunos juran bajo el juramento de la asociación medica mundial de ginebra en 1948, las mujeres seguimos siendo culpadas, encarceladas y abandonadas por aborto. Muchos de estos mismos médicos lucran con la necesidad de las mujeres por el aborto sometiéndonos a las peores condiciones y tratos sobre todo en los países en donde el aborto sigue siendo pecado capital, social y cultural. Pero dichos médicos saben de las necesidades de las mujeres y saben que los abortos continuaran siendo un buen negocio para llenarse los bolsillos de dinero, nadie esta dispuesto a ser sometido a un juicio ético a menos que su ganancia valga la pena, por ende las mujeres sin esos recursos recurren a practicas mas artesanales como sondas, palillos y hiervas entre otras terminando la mayoría en centros asistenciales y de ahí a la cárcel,

Por eso el aborto se a convertido en un pasaporte a la condena, al juicio popular en donde las mujeres somos llevadas fuera de toda voluntad pese a las miles de pruebas y realidades que muestran el derecho que se viola sobre nuestros cuerpos y deseos. Violación que insistimos provienen de estas creencias y fundamentalismos religiosos que se han logrado meter en nuestra sociedad como lepra sin control.
La culpa genera siempre miedo y el miedo nos paraliza y nos dice este es el limite de tus deseos, de tu vida y de tus decisiones. Se justifica esta violación a los derechos de la mujer por el derecho a la vida de algo que no tiene recuerdos, ni historia, ni deseos por sobre nosotras a favor de ser buenas y bien aceptadas. Las iglesias abogan por el deber de la familia (familia=esclavos) y las enseñanzas implantadas a favor de la vida de todos menos de las mujeres y si es que viven debe ser bajo esta tutoría o tutores preparados para saber lo que es mejor para ella y la sociedad. La prohibición de estas mismas iglesias a los métodos anticonceptivos nacen de un egoísmo por convertir los úteros en fábricas humanas para sus cultos y poderes económicos defendidos en la sociedad.

Por esa razón las mujeres como buenas sirvientes de este dios que nos somete a la culpa, el perdón y la misericordia de nuestros errores seguimos abrasadas a la voluntad de quien nunca se equivoca y de quien sabe las razones de nuestras culpas, nuestro dios creador que en nada se equivoca aunque nosotras pensemos que tenemos cero culpa.

¿Pero por qué dios a través de la culpa necesitaría mujeres abnegadas? ¿Por qué si a la vida de algo que no tiene memoria y si a la muerte de la mujer?, ¿Por qué si a la culpa de las mujeres con pena de cárcel y a la muerte de las mujeres por negligencia médica? ¿Por qué nos convertimos sin darnos cuenta en la servidumbre de quienes nunca se equivocan?
Esa respuesta la tiene solo cada una de nosotras ya que cada una comprende cuan esclava es de su propia culpa y cuan libre es al dejarla ir.

Lo que si seguro es que organizaciones feministas, de lesbianas, pobladoras y anarquistas seguirán golpeando las mesas de quienes continúen fomentando la culpa y las condenas a los cuerpos y los deseos de las mujeres en chile, Latinoamérica y el caribe.

Alejandra Aguilar
Lesbiana feminista autónoma anarquista

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