
La candidatura va en serio: “Pamela Jiles Presidenta”
La Habana.- “No puedo garantizar que mi candidatura no será un “destello” más porque eso depende de ustedes, de mi pueblo, no de mí. Si me preguntas por mi decisión, es absoluta. El principal objetivo es que Piñera no salga elegido, lo que se logra con el mejor candidato nuestro y generando una enorme fuerza social movilizada.
Pamela eres nieta de Elena Caffarena, de esa insigne mujer libertaria, que fue capaz de luchar por los derechos de la mujer cuando la mayoría de ellas no se atrevía ni siquiera a discutirle a su marido. ¿Conociste tú a Elena? ¿Qué recuerdos tienes de ella?
Soy la nieta mayor de Elena Caffarena, su amiga más cercana, su discípula en política y en activismo popular. La Elena fue una de las más importantes combatientes revolucionarias de Chile, gestó un movimiento gigantesco y transversal por los derechos ciudadanos esenciales, logró el voto femenino, apoyó con toda su fuerza y recursos a Allende, jamás milito en partido alguno, fue reprimida por el poder y muchas veces menospreciada por sus propios compañeros de lucha que la consideraban “incontrolable” porque no obedecía más órdenes que las del pueblo. Podría hablarte horas de ese monumento de mujer que fue mi abuela, pero prefiero decirte solamente que sin duda tuve la mejor maestra para las tareas de hoy, incluidos los sinsabores y desprecios que tendrá esta pelea. Ella se peinaba con esas cosas y seguía adelante en su empeño democrátizador.
Te declaras allendista. Hablas del "pueblo Allendista". ¿Cómo viviste el 11 de septiembre?
Yo tenía doce años y a pesar de lo niña que era tuve la suerte de formar parte activa en el proceso social que se vivió esos tres años de gobierno popular. El día del Golpe nos atrincheramos en mi colegio, el Manuel de Salas, con otros veinte compañeros secundarios para defender el gobierno de Allende. Teníamos unos cuantos palos, diez molotov, juntamos piedras y nos preparamos para resistir cuando llegaran los golpistas a tomarse el colegio. Éramos una tropa de cabros chicos pero estábamos comprometidos con Allende… Bueno, no sirvió de mucho frente a un enemigo tan poderoso. Escuchamos por radio el bombardeo a La Moneda y lloramos todos juntos, abrazados, con la muerte del compañero presidente. Como a las cinco de la tarde, cuando ya estaba declarado el estado de sitio y el toque de queda, apareció mi papá que se subió por unas paredes y nos sacó a todos de ahí. Fueron horas de desconcierto y mucha pena. Nuestras vidas habían sido quebradas irremisiblemente.
Pamela, tu declaración anunciando que vas como candidata a presidenta, pilló por sorpresa a casi todo el mundo. Hasta ahora muchos piensan que esta declaración no más que una humorada tuya. Lo que ocurre es que en estos 18 años de democracia hemos visto tantas candidaturas "destellos", "chispazos", que pensábamos que esta era otra más de esas. Lo que nos induce a pensar así es que en una entrevista que te hizo y que publicó El Ciudadano se lee claramente como titular: "El mejor chiste de Pamela Jiles: candidata a la Presidencia". Pero tú dices que no es una broma, que esta decisión tuya es verdadera. ¿Por qué este paso a la política dirigente? ¿Por qué candidata a la presidencia? ¿Por qué no buscar un escaño en el parlamento?
No puedo garantizar que mi candidatura no será un “destello” más porque eso depende de ustedes, de mi pueblo, no de mí. Si me preguntas por mi decisión, es absoluta. El principal objetivo es que Piñera no salga elegido, lo que se logra con el mejor candidato nuestro y generando una enorme fuerza social movilizada. Me parece que tenemos pésimos candidatos, que no son representativos del pueblo allendista ni tienen el carisma necesario. También estimo que no podemos seguir sacándole el poto a la jeringa, que llegó el momento de incidir hasta donde nos den las fuerzas para cambiar la injusta situación en que estamos entrampados. No podemos continuar cautivos, votando por el mal menor, ajenos al protagonismo que nos corresponde. El movimiento popular chileno debe dar un paso definitivo ahora y yo tengo un rol que cumplir en ese proceso porque ocurre que soy conocida en todo Chile como una luchadora inclaudicable y tengo un capital de cariño popular que será convocante y nucleador.
Yo creo firmemente que una persona decidida puede hacer la diferencia. De ustedes dependerá avanzar conmigo y transformarnos en una fuerza tan grande que tengan que escucharnos.
Tú sabes que el emputecimiento de la gente es grande. Son millones los que no quieren a Piñera, pero están hartos de ser chantajeados por la Consternación, pero no encuentran alternativas, pues se sabe que el PC finalmente apoyará a la concertación a cambio de un par de escaños en el parlamento, pero sin exigir el fin del sistema binominal. Para esos cientos de miles, para esos millones que hoy no participan ¿Sabes qué puedes ser una esperanza? ¿Sabes qué puedes convertirte en una fuerza enorme? ¿Te das cuenta de la responsabilidad que eso significa?
Me doy perfecta cuenta, estoy absolutamente preparada para esa responsabilidad y no voy a traicionar a mi pueblo jamás. También estoy conciente de que vendrán campañas de desprestigio incluso de quienes deberían tener un respeto fraternal por nuestra postura, que deberé soportar más marginación y ningunéo del que ya he sufrido, que no va a ser gratis ni fácil esta batalla. Yo sé que esto tendrá costos personales altísimos, pero lo único bueno de haber sido tantas veces derrotado es que ya nos quitaron todo…, nos burlaron y nos chantajearon tantas veces que ya no tenemos nada que perder. Lo que venga es ganancia, compañeros. Así que me sacarán muerta de esta aventura, pero yo seguiré adelante hasta el triunfo.
Escribes "Creo en la lucha de clases, como el trabajador forestal Rodrigo Cisternas Fernández, muerto a tiros y en cámara, por carabineros, en el frontis de Celulosa Arauco y Constitución, Celco". ¿No te sientes entrando en Jurasic Park cuando vuelves a hablar de "lucha de clases"? ¿Entenderá esto la 'Señora Juanita'?
Me suenan jurásicos términos como “regulación económica”, “chorreo”, “privatizaciones”, “afp”, “flexibilidad laboral”, “emprendedores”, “libre iniciativa privada”, “incentivos”. Esos son conceptos inservibles, mentirosos y superados por la historia. La señora Juanita no es más que una caricatura fascistoide de las mujeres pobres de nuestro país, que no son como las pintan y que están curcas de que las traten como taradas, como que fueran limítrofes, de manera paternalista y obtusa. A las mujeres de este país no les vienen con cuentos, a ellas debemos preguntarles cómo cresta se hacen las cosas, de qué manera se sobrevive con doscientas lucas al mes, cómo se trabaja en política, qué país quieren construir. Porque ellas son las protagonistas de esta historia, no los que van a bajarles la línea antes de cada elección. Las mujeres chilenas saben que la lucha de clases es el pan de cada día, un concepto tremendamente moderno que está en las sábanas que cuelgan en los patios, en los mocos de sus cabros chicos, en el festival de viña, en la escuela que se desarma por descuido de la autoridad, en Gigantes con Vivi, en el alcoholismo de su marido, en el matinal de TVN y en la sacada de cresta de su yerno a su hija. La lucha de clases está en todas partes, más vigente que nunca, y desgraciadamente estará aún más vigente a mediados del año en curso cuando se multipliquen los cierres de fábricas, los despidos de miles de trabajadores, la carestía de alimentos, la falta de parafina, los muertos en las salas de espera de los consultorios, las guaguas que no pueden respirar por la polución ambiental con la que nos asesinan lentamente, el insensible abuso de los patrones y el caraderajismo de la clase dominante. Lo único que cabe con la lucha de clases omnipresente es decidir en que bando estamos, con quién vamos a luchar.
Pamela ¿Que otra pregunta te gustaría agregar?
Creo necesario, urgente, ocuparnos de manera intensa de la cultura y los medios de comunicación. Propongo limitar las parrillas programáticas de los canales de televisión y de las radios a un máximo de cuarenta por ciento de contenidos no producidos ni grabados en Chile. Con esta restricción legal, se protege a los artista y creadores, se fomenta la producción de obras nacionales, se da la posibilidad de nuevos espacios para difundir la cultura chilena. Y la televisión pública debe dejar de ser patrimonio del fascismo, queremos vernos reflejados en esa pantalla que nos pertenece a todos, debe ser un medio de información y educación para las capas populares y los creadores de este país. Ustedes tienen la palabra. El que sea valiente, que me siga.
Pamela, por la alegría de nuestra gente, por el respeto de sus derechos, por el fortalecimiento de la democracia, por el respeto a la memoria de nuestros mártires, por el futuro de nuestro país, te deseamos el mayor de los éxitos en esta campaña que inicias. Muchas gracias por tu tiempo.
Manuel Cortés
Entrevista publicada con la autorización de PiensaChile
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